En Fiestas de Valladolid se recorren todos los barrios y rincones de la ciudad. Son fijos año tras año. Son el Tío Tragaldabas y la Tía Melitona. Uno de los dúos más longevos y clásicos de Valladolid que es muy probable que hayas visto por la calle en el mes de septiembre, pero ¿sabes en qué año nacieron o en qué figura están inspirados?
El Tío Tragaldabas nació hace 78 años, en 1946. Fecha en la que el Ayuntamiento de Valladolid decide acompañar a los míticos gigantes y cabezudos que se pasean por la ciudad en Ferias con un muñeco inspirado en la Gargantúa (gigante en castellano) de Bilbao, un icono de la ciudad y uno de los personajes más emblemáticos de sus fiestas. Este Gargantúa es un gran muñeco con la boca abierta, por la que los más pequeños entran para deslizarse por un tobogán.

El Zamparrón
El Gargantúa vallisoletano fue diseñado por Teodoro Rivera, que, manteniendo la esencia del equivalente bilbaíno, creó otro gran muñeco que pasaría a ser parte de la historia de la ciudad, el Tío Tragaldabas, inspirándose en el folklore castellano, concretamente en el cuento de ‘El Zamparrón’, un ogro castellano y leonés que se zampa a los niños. El cuerpo del Tragaldabas, de cartón piedra, iba vestido con el traje popular de los campesinos vallisoletanos, cubierto por una gran capa castellana de paño real, hecha por la Casa Castilla, y con un sombrero de tipo pavero.

Su primera aparición fue el 15 de septiembre de 1946. Se recorría los barrios siempre en solitario hasta que en 1992, nació la Tía Melitona, su nueva acompañante hasta la fecha. Con el paso tiempo, los estragos producidos por la climatología sobre un gigante de material tan vulnerable, originó un deterioro que obligó a su restauración. El Ayuntamiento decidió así hacer una réplica del gigante, aunque en esta ocasión con forma femenina. Su presentación fue en las fiestas del patrón de la ciudad, San Pedro Regalado. Y su nombre está inspirado en una popular jota castellana cuyas primeras estrofas dicen: «La tía Melitona ya no amasa el pan / que le falta el agua, la harina y la sal/ y la levadura la tiene Pamplona / por eso no amasa la Tía Melitona«.
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