El Patio de las Tabas es uno de los rincones más pintorescos y encantadores de Valladolid, un lugar que combina historia, tradición y belleza arquitectónica. Situado en pleno corazón del centro de la ciudad, justo al lado de la calle Santiago y en el centro comercial de Las Francesas, este patio ha capturado la atención de visitantes y locales por igual, convirtiéndose en una parada imprescindible en cualquier visita a la ciudad.
Un rincón lleno de historia
El suelo es lo que realmente llama la atención de este patio, en realidad claustro del que fuera convento de Santa Cruz, de la Orden de las Comendadoras de Santiago. Y es que, está repleto de guijarros y huesos, concretamente tabas o astrágalos de animales.
Este patio destaca por su arquitectura de corte tradicional, con fachadas de piedra y balcones que reflejan el estilo castellano. Además, la disposición de sus elementos transmite una sensación de armonía que invita a la contemplación.
Qué hacer en el Patio de las Tabas
- Fotografiar su belleza única: La luz natural que baña el patio en diferentes momentos del día lo convierte en un escenario perfecto para inmortalizar tu visita.
- Explorar los alrededores: Desde el Patio de las Tabas, puedes caminar hacia otros puntos de interés cercanos, como la Plaza Mayor o la Catedral de Valladolid.
- Relajarte y disfrutar del ambiente: Si visitas Valladolid en primavera o verano, este patio es un lugar ideal para sentarte y disfrutar del entorno.
Por qué visitar el Patio de las Tabas
Este rincón es un ejemplo del encanto oculto que ofrece Valladolid a quienes se aventuran a explorar más allá de los lugares turísticos más concurridos. Ya sea por su valor histórico o su belleza arquitectónica, el Patio de las Tabas es una joya que no puedes perderte en tu próxima visita a la ciudad. Una de nuestras favoritas junto a la Plaza del Viejo Coso.