Teresa Lanceta en el Patio Herreriano. Por qué no te puedes perder esta exposición

Actualizado el 22 febrero 2024 a las 12:04 pm

Desde el pasado 20 de enero, se puede visitar en el Museo Patio Herreriano la muestra El sueño de la cólcedra‘, de la artista Teresa Lanceta, Premio Nacional de Artes Plásticas 2023. Si aún no habéis ido, tenéis que hacerlo, pero id con tiempo. Es evidente que la muestra tiene una parte visual que llama la atención (y que es muy instagrameable), aunque las explicaciones que acompañan a cada una de las piezas textiles son las que hacen que la exposición se te quede clavada.

Pero ¿de qué va la exposición de Teresa Lanceta?

La propuesta que hoy vemos es el resultado de una investigación de la artista en torno a los tejidos funerarios del siglo XIII en Castilla. Ojo, que la elección de ese siglo no es baladí. Lanceta se remonta a un periodo en el que convivían tres grandes culturas: cristiana, musulmana y judía. Y lo hace a través de los talleres textiles existentes en la época, donde estas tres culturas quedaban interconectadas. Tres culturas con maneras muy diferenciadas de trabajar y entender la elaboración textil en su relación directa con la muerte.

Tampoco es baladí que esta propuesta llegue a la capilla del Patio Herreriano. Un lugar de origen funerario, construido a mediados del siglo XV como lugar de enterramiento. Ni lo es la disposición de las obras que se presentan en la capilla. Esta “alude a las ruedas de reconocimiento de los familiares que procuran los objetos portados por sus hijos muertos en contienda”. Vamos, que en esta exposición no hay puntada sin hilo.

“Sobre estas mesas descansan ahora los materiales con los que Lanceta ha trabajado durante el último año. Se trata de dibujos, tejidos, imágenes y otros documentos que permiten descifrar una labor investigativa cuya definición cobra formas cada vez más amplias. Y sobre estas, penden los tapices y telas realizadas, mediante una libérrima interpretación, a partir de cada uno de estos casos de estudio”.

En cuanto al título de la muestra, toma su nombre de un conjunto homónimo de trabajos que Teresa Lanceta ha producido ex profeso para esta exposición. Alude a la cólcedra o colcha con la que Alfonso VIII fue enterrado en el Monasterio de Santa María La Real de las Huelgas (Burgos).

La propuesta

La exposición ocupa la Capilla del museo y la sala 9, pero aquí os vamos a hablar de algunas de las obras de la Capilla. Así vais a visitar después la muestra y descubrir el resto.

Los tejidos y bordados que encontramos en este espacio establecen una relación con las guerras y los ritos fúnebres practicados en la península entre los siglos XIII y XIV. Estos evidencian también la diferenciación que la muerte establece entre pueblo y poder. Las historias que acompañan a estos textiles van desde las tablas al temple de los Plañideros halladas en la tumba del caballero Sancho Sánchez Carrillo, en la ermita de San Andrés de Mahamud (Burgos); hasta las telas bordadas sobre lino blanco atribuidas a María de Padilla que fueron halladas en el monasterio de Santa Clara de Astudillo (Palencia) o la citada cólcedra perteneciente a Las Huelgas.

El sueño de la cólcedra abre la puerta a una investigación que rebasa la idea del tejer como metalenguaje, hasta convertirse en un medio, o quizás en una excusa, que le permita a la artista abordar una pesquisa historiográfica desde frentes diversos.

Tres obras para abrir boca

Algunas de las propuestas que veréis en la exposición, se presentan en diálogo con piezas de otros artistas. Os destacamos aquí tres historias que nos llamaron la atención, aunque hay otras que bien merecen un espacio aquí.

> 2 gramos y medio de seda teñida con quermes y 70 kilos de lana

Esta obra nos enseña sobre el valor de la lana hoy y en la Baja Edad Media. La pieza compara el valor económico de la seda teñida con quermes al de la lana. De la comparación sale que 2,5 gramos de seda carmesí equivalen económicamente a 70 kg de lana natural o teñida con tintes populares.

Es importante tener en cuenta que es una comparación artificiosa, como explica la artista. “En nuestros días no hay apenas rebaños y los que hay están enfocados al consumo de la carne por lo que la lana natural es una fibra residual y el teñido es una profesión prácticamente perdida lo que convierte a la lana en un producto caro, mientras que en la Edad Media había infinidad de rebaños y el hilado y la tejeduría eran actividades comunes a muchas familias como el teñido de la lana que se hacía con tintes autóctonos fáciles de conseguir como la piel de la granada, la cáscara verde de la nuez, etc”.

Ojo a la comparativa visual. En directo impresiona más.

> Los plañideros de Mahamud

En la Ermita de San Andrés de Mahamud (Burgos), a los laterales de las tumbas del caballero Sancho Sánchez Castillo y de su esposa Juana, colgaban varias tablas al temple, entre las que destacan cuatro dedicadas a cuatro escenas de plañideros.

Como destaca Teresa Lanceta: “Los tejidos de franjas de la indumentaria y las oscuras lobas que visten crean un juego visual entre lo ornamental y el naturalismo que aumenta el movimiento de los plañideros. Sin embargo, el pintor aún va más allá en sus efectos. Para él, el encargo está claro. La pintura es un todo y el dramatismo del tema le lleva a teñir las escenas de una luz roja que impregna a los personajes, a sus vestimentas y al fondo, al que abstrae de cualquier motivo”.

Junto a los textiles de Lanceta, al fondo de la capilla se presenta Plorantes. Lágrimas se derraman en todos los ríos, 2023, una obra de Ángeles San José, que trabaja a partir de los volúmenes de los plañideros. Estos se arman por medio de recias telas negras en alusión a la descripción social que, según el medievalista Michel Pastoureau, se daba a las prendas de ese color.

> Qué haré con el miedo

Al fondo de la capilla hay una mesa con tres obras. Se trata de piezas en las que se pueden leer una frase en diferentes bordados o dibujos dichas en su día por María de Padilla, Blanca de Borbón y Leonor de Guzmán. A través de estas frases y en unión con Anne Sextos, Sandra Santana y Alejandra Pizarnik, respectivamente, Lanceta propone aquí recordar a estas tres mujeres. Hemos elegido para mostraros la pieza dedicada a Leonor de Guzmán con Pizarnik.

En palabras de Teresa Lanceta: “Noble castellana, Leonor de Guzmán (1310-1351) fue madre de diez hijos del rey Alfonso XI, que la convirtió de hecho, no de derecho, en su esposa, dándole tanto poder y tantas propiedades que llegó a ser una de las señoras feudales más ricas de su época. Ni la rabia ni la consternación logran enderezar el pánico que le aflige. Alerta a cualquier sonido, Leonor no dormía y presagiaba el fin. Los pies de Leonor no se levantan del suelo al formar los pasos, pesan demasiado”. Es en ese momento cuando dice “Qué haré con el miedo, qué haré con el miedo”, las palabras fueron recuperadas después por Alejandra Pizarnik en un poema.


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