Ákri
Ákri es un solo de circo de un acróbata y una escalera que explora el concepto de “linde” para reflexionar sobre los momentos de cambio y transformación personales. La escalera es el núcleo sobre el que gravita la pieza, tanto a nivel físico como a nivel dramatúrgico y temático. Pues esta escalera de 22 peldaños no es solamente escenografía y aparato de circo a la vez, sino que además, es doblemente simbólica. Por un lado, simboliza el tránsito, ya que una escalera es siempre una zona de paso entre dos espacios y por otro lado simboliza un oficio y un modo de vida en tanto que aparato acrobático que es. La relación que los cirqueros, como en tantos otros oficios, establecen con el objeto con el que trabajan, va más allá del mero aparato de circo y de alguna manera pasa a formar parte de su identidad. Una identidad, la del acróbata, que con el transcurso de los años está obligada a transformarse transitando a sitios desconocidos. Pero ¿qué pasa en este linde? ¿Cómo viven el tiempo que pasa entre dos momentos? ¿Cómo habitan estos no lugares que, como una escalera, no están pensados para ser habitados?